Therians, ojo con estas lesiones

Yo no voy a opinar sobre la psicología de quienes se denominan Therians pero hablemos de biomecánica un toque.

El cuerpo (estructura muscoesquelética y biomecánica) del ser humano está diseñado para movilizarse en dos pies y, si bien hay ejercicios inspirados en y hasta con nombre de animales  que nos pueden beneficiar, pasar de cuatro patas podría ocasionarnos daño. ¿Por qué?

Les doy cinco razones.

1. Los hombros

El hombro humano es el rey de la movilidad, pero es la articulación “más inestable” del cuerpo. A diferencia de los primates, explica el Journal of Biomechanics, nuestra cabeza humeral no está diseñada para tolerar fuerzas de reacción del suelo de forma constante.

Por algo dejamos de caminar en cuatro patas hace millones de años…

La posición en cuatro puntos puede servir para fuerza y movilidad, claro que sí. Pero sostenerla o hacer gateos prolongados puede favorecer un pinzamiento subacromial o incluso desgarros en el manguito rotador,

aseguran especialista de Functional Patterns.

Es como pegarnos un ride turístico sentados en una hielera de estereofón: se puede, va a soportarnos… hasta que ya no, porque no fue hecha para eso.
(Sí, ese ejemplo tan específico es un inside joke, pero aplica perfecto)

2. Las muñecas

Cuando estamos en cuadrupedia, la muñeca se sobreextiende.

Digamos que se nos pide que agarremos el mouse sobre el escritorio con una ergonomía que busca mantenerla neutra para minimizar la presión dentro del túnel carpiano, que normalmente oscila entre 2 y 10 mmHg. Sin embargo, la evidencia clínica publicada en el National Center for Biotechnology Information (NCBI) muestra que, en extensión marcada, esa presión puede aumentar hasta 8 o 10 veces por encima de sus valores normales.

Incluso, ese hormigueo que a veces siente uno en las palmas después de estar sobre ellas mucho tiempo tiene una base biomecánica documentada: cuadrupedia, el peso corporal no se distribuye de forma natural y estructuras como el canal de Guyon pueden comprimirse, comprometiendo el nervio cubital.

En resumen: tampoco las manos están hechas para sostener esa carga prolongada.

Ni qué decir de la piel.

3. y 4. Las rodillas y la cadera

Aquí me voy 2×1.

El cartílago humano no tiene el grosor ni la adaptación que sí tienen los cuadrúpedos para soportar ciclos repetidos de carga en flexión máxima.

Cuando imitamos movimientos de “bestia”, como sentadillas profundas sostenidas o gateos prolongados, explica el  fisioterapeuta Mike Reinold, la presión entre la rótula y el fémur se dispara.

Para contextualizar, detalla especialista en medicina deportiva y rehabilitación, mientras que caminar genera una carga de apenas 0,5 veces el peso corporal, una flexión profunda puede disparar esta presión hasta 20 veces el peso del cuerpo.

Esto aumenta significativamente el estrés sobre esa articulación y acelera el desgaste del cartílago.

¿Hacer sentadillas como ejercicio? Sí.
¿Quedarse en posición profunda todo el día? Mejor no.

5. La Columna

La columna vertebral humana posee curvas específicas que son adaptaciones evolutivas para mantener el balance frente a la gravedad y permitirnos caminar erguidos. Una investigación sobre el tema detalla que estas curvas, que forman una unidad funcional con la pelvis, se “aplanan” en posturas cuadrúpedas.

¿Y qué pasa cuando se alteran durante mucho tiempo? Empieza con “pre” y rima con lesión.

Mientras estar acostado genera una presión de aproximadamente 0,1 MPa, en cuatro puntos puede alcanzar hasta 2,3 MPa. Esto aumenta la carga sobre los discos L4-L5 y favorece procesos degenerativos si la exposición es repetitiva y sostenida.

¿Se me va a hacer una hernia por estar un rato en cuatro puntos? No.
De hecho, gato-vaca es un masaje delicioso para la columna.

¿Pero pasar todo el día ahí? Eso ya es otra historia, con otro desenlace.

Estas son cinco razones biomecánicas y fisiológicas para no vivir en cuatro patas. No son cinco excusas para no movernos.

Hay muchísimos ejercicios inspirados en animales que, programados responsablemente, pueden mejorar movilidad y fuerza. Obvio, ejecutados con core fuerte y buena técnica.

La clave no es evitar, es saber dosificar.

Que algo se pueda hacer no significa que se deba hacer todos los días ni durante todo el día.

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