El ejercicio ayuda a resistir el impulso en el síndrome de abstinencia, devuelve fuerza a la parte del cerebro encargada de decidir bien y reactiva el sistema de recompensa naturalmente
El ejercicio ayuda a resistir el impulso en el síndrome de abstinencia, devuelve fuerza a la parte del cerebro encargada de decidir bien y reactiva el sistema de recompensa naturalmente